jueves, 13 de junio de 2013

Humanidad, banalidad, existencia y engaños.


¿Quiénes somos? ¿Qué somos?  ¿A dónde vamos?  ¿De dónde venimos? 

Observo la gente caminar, pasar, avanzar como si todo y como si nada. Pero ¿realmente avanzan? O quizás sea yo quien esté retrocediendo… Me detengo, sonrío y trato de avanzar, pero ciertamente no avanzamos, todo nuestro avance es un espejismo, una ilusión que nos venden. 

Seguimos siendo aquellos simios que  se golpean el pecho y tratan de ser el líder de la manada, seguimos comiendo animales, vistiéndonos con su piel, entreteniéndonos con su dolor y sufrimiento, solo que ahora le llamamos ‘’cultura’’, ‘’rodeo’’, ‘’circo’’  y finalmente muchas veces… ‘’arte’’.

Seguimos siendo animales de costumbre, que dependen de otros, seguimos queriendo ser mejores que el otro, queriendo tener más, anhelamos el poder y el control. 

Seguimos empobreciendo a algunos, enriqueciendo a otros,  poniéndoles el pie encima a quienes están más ‘'abajo’’ y siendo pisoteados por el que está ‘’arriba’’, nos siguen disfrazando la oligarquía de democracia y vistiendo a los lobos de ovejas sonrientes en carteles gigantes. Los tiranos siguen haciendo ‘’obras públicas’’ para mantener callado al pueblo y hacer lo que les dé la gana.


Seguimos culpando a la biblia, al Corán, a las religiones, a las fronteras, para discriminar por  sexo, especie, raza, color, país, opción sexual, discapacidad, capacidad, estatus etc  según lo que le conviene a la economía de unos pocos.

 Seguimos adorando dioses, deidades, echándole la culpa a la suerte, a la vida, al sistema,  a los padres…  de algo que podemos cambiar nosotros mismos, pero nos da miedo, porque desde el inicio de los tiempos  el ser humano se disfraza de poder para esconder su verdadera cobardía, se escusa en un dios para justificar sus actos y sigue cometiendo los mismos errores.